Razones por las cuales el ganado podría disminuir el consumo de sal

Las sales contribuyen con el suministro de minerales esenciales como el fósforo y el calcio para el desarrollo del organismo del animal, en aspectos como la locomoción, la digestión y el sistema nervioso. Si su ganado deja de consumirlas, estas podrían ser las causas.

El ganadero y médico veterinario Ricardo Arenas explicó que normalmente los bovinos satisfacen las demandas de estos nutrientes cuando hay muy buena fuente de forraje, tanto en cantidad como en calidad, por lo cual se sienten saciadas durante el proceso de digestión y rumia.

Una vaca consume normalmente entre 80 y 90 kg de pasto, y de ahí por lo menos entre el 70 y 80 % de los requerimientos minerales. Ahí consumen 50 o 60 g diarios de sal”, especificó el experto.

En cambio, si el consumo se reduce a 40 kg/animal al día, los vacunos elevan la ingesta de sal de 90 a 120 g de sal. O también lo aumentan cuando el forraje no contiene los macrominerales que el organismo necesita y los bovinos, de manera autónoma, empiezan a comer más sal.

De acuerdo con el experto, el incremento o la caída en el suministro de este suplemento es voluntario: “Las vacas tienen la capacidad de manejar el consumo de la sal, que es el único elemento que son capaces de regular. Ellas comen lo que necesitan y paran”.

Por este motivo, el productor puede ofrecer la sal a voluntad y no en raciones específicas, a diferencia de lo que ocurre con los granos, que las vacas pueden comer según la disponibilidad del comedero. (Lea: ¿Qué cantidad de sal mineral debemos suministrar a nuestros animales?)

En efecto, la ingesta de sal mineralizada depende del manejo a la hora de ofrecerla al ganado y en su composición química. El MVZ Pablo Ramírez explicó en el portal Engormix que si el animal no come más de 20 g (un nivel muy bajo), se pueden considerar 3 factores:

El operario no está suministrando el nutriente con la debida regularidad.
La sal se humedece y su composición química “hace cortocircuito”, por los minerales cargados, de manera que el producto adquiere mal sabor y pierde sus propiedades.
También puede ocurrir que las fábricas cambian las materias primas en la formulación, lo que altera el pH y reduce bastante la palatabilidad.

Otros expertos han advertido factores como la transición de una temporada seca a lluvias fuertes (pues en verano el animal ingiere más sal), cambios en el suministro de carbohidratos, o falta de los nutrientes en pastos. (Lea: ¿De qué depende el uso de sal mineralizada a granel o en bloque?)

Para conocer cuál es la causa, los ganaderos pueden realizar un análisis bromatológico del suelo, que permita identificar la disponibilidad de macro y microminerales, y si es necesaria una mejor fertilización. También debe evaluar la calidad de la sal, ofreciendo otra de distinta marca para comparar cuál prefiere el ganado.

Tomado de:

https://www.contextoganadero.com/ganaderia-sostenible/razones-por-las-cuales-el-ganado-podria-disminuir-el-consumo-de-sal

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