Criterios para monitorear las vacas en el periodo posparto

De acuerdo con Pedro Melendez, PhD del Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Missouri (EE.UU.), en Norteamérica se ha desarrollado un programa para reducir el nivel de eliminación de animales y evitar la aparición de enfermedades después del parto.

Al iniciar su lactancia, las reses pueden sufrir de desbalances metabólicos ocasionando problemas desde retención de placenta membranas fetales y metritis, pasando por funcionamiento anormal del sistema digestivo e infecciones en la glándula mamaria.

En esta medida, el experto señaló que se hace imprescindible la detección temprana de estos cuadros para tomar medidas oportunas de manejo y control. Cuando una vaca presenta algún síntoma, debe ser separada del ordeño y evaluada bajo los siguientes criterios:

Producción de leche

Por lo general, una vaca recién parida debería ir aumentando en forma paulatina su producción de leche. De lo contrario, una caída brusca puede ser un indicador de que el animal experimenta un cuadro agudo.

Actitud del animal

El comportamiento del animal también permite conocer su estado de salud. Cuando no come o no está rumiando, presenta orejas caídas, expresa una mirada de tristeza o se separa del rebaño, estas actitudes anormales pueden sugerir que el animal está enfermo y requiere atención.

Temperatura corporal

Es importante medir la temperatura, pues su aumento se debe a infecciones como metritis, mastitis o problemas respiratorios. La fiebre antecede la aparición de signos clínicos como descargas vaginales de mal olor, leche anormal, tos o mayor frecuencia respiratoria.

Cuerpos cetónicos

La presencia elevada de cuerpos cetónicos en orina, leche o sangre indican que el animal está movilizando grasas en forma excesiva con niveles de glucosa insuficientes para degradar las grasa en el hígado.

La cetosis clínica o subclinica se ha asociado a pérdidas cuantiosas y al deterioro de la fertilidad del animal. Por lo tanto, hay que hacer un diagnóstico con una muestra de orina para medir el acetoacetato, o a través de la leche para medir el cetato beta hidroxibutirato.

Evaluación de la función del rumen

El rumen se debe evaluar a partir de las auscultaciones y movimientos. Al tercer día después del posparto, el rumen debería mostrar una funcionalidad normalizada, pasando de una contracción por minuto durante los primeros 2 días, a 3 contracciones fuertes cada 2 minutos.

Palpación rectal

Finalmente, esta revisión permite conocer el desarrollo de la involución uterina, como el tamaño y la tonicidad del útero, así como sus contenidos, que debe ser poco abundante y sin mal olor.

Por el contrario, si la descarga es abundante y de olor putrefacto, es un indicio de que la vaca tiene una metritis. Este hallazgo se debe interpretar en relación con otros parámetros como la temperatura rectal, la presencia de cuerpos cetónicos, entre otros.

Tomado de:

https://www.contextoganadero.com/ganaderia-sostenible/criterios-para-monitorear-las-vacas-en-el-periodo-posparto

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