Cinco desafíos del café para la próxima década

En la caficultura “una cosa es apostarle a los próximos dos meses y otra a los próximos diez años”. Bajo ese concepto Ric Rhinehart, director emérito de la Asociación de Cafés Especiales, llamó la atención de los productores colombianos para que la actividad se mantenga como una alternativa viable, rentable, digna y sustentable.

El experto participó en el congreso anual de la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia (Asoexport), que se realizó en Cartagena, donde se renovó un compromiso prioritario: trabajar por la competitividad del grano (ver módulos).

En ese escenario, la viceministra de Asuntos Agropecuarios del Ministerio de Agricultura, Marcela Urueña, mencionó algunas iniciativas que se deberán implementar de aquí al año 2030.

“Hay un énfasis grande en renovación, porque esto debe realizarse en ciclos de siete años. Los cafeteros han venido haciendo ese esfuerzo, pero no en la magnitud que se requiere y por eso la propuesta está dirigida a incrementarla”, declaró la funcionaria.

En la actualidad, cuando la cosecha cafetera está en auge en Antioquia, una de las dificultades de los productores en encontrar la mano de obra para la recolección. En ese contexto, la viceministra sostiene que la clave para sortear este tipo de coyunturas estará en mejorar los mecanismos de “cosecha asistida”.

“La Federación Nacional de Cafeteros y el Centro Nacional de Investigaciones de Café (Cenicafé) han intentado perfeccionar diferentes técnicas que aumenten la productividad de la mano de obra. Hay tenemos iniciativas asociadas al uso de máquinas derribadoras de café o el uso de lonas en los cafetales, que disminuyen los tiempos de recolección”, añadió Urueña.

Otra idea para favorecer la competitividad de los trabajadores del sector, y de la agricultura, es establecer un esquema de seguridad social e incluso apostar por una flexibilización laboral que permita contratar personal por horas.

“Se han hecho análisis en ese sentido, porque hay varios sectores de la economía a los que les vendría muy bien esas posibilidades”, comentó.

La viceministra de Asuntos Agropecuarios también contempla que a 2030 en el país se cultive café robusta y destacó como la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia) está haciendo ensayos con material de este tipo donado por Nestlé, en zonas aptas .

 

La venta del café colombiano en el mundo está empezando a cambiar y por eso la comercialización del grano es un reto que necesita soluciones inmediatas.

De hecho, ya hay casos prácticos y exitosos en búsqueda de nuevos clientes mediante el uso de la tecnología.

En ese frente está Daniel Palacio, gerente de Progeny Coffee Farmers, empresa que vende café en las instalaciones de Google y Facebook.

“La tecnología abre la puerta al caficultor para conocer el consumidor y que este sepa de donde viene su producto”, explicó el empresario, quien reveló que debe competir para ganar un contrato anual de suministro. “No ha sido fácil llevarles café no solo en taza. Con una experiencia virtual, logramos que conozcan a los caficultores, allí el precio se fija de acuerdo con la calidad y el protagonista de la historia es el caficultor”, dijo.

 

En el congreso anual de Asoexport, Paz Café, fue el ganador del premio InnovaCafé. Luis Alberto Serna encabeza al grupo de seis exguerrilleros que se dedican a la producción y comercialización de subproductos de café, en un emprendimiento ubicado en el Parque Tecnológico de Innovación del Café (Tecnicafé), en el departamento del Cauca. “Tenemos como propósito la generación de valor agregado mediante innovación y el aprovechamiento integral del café y sus derivados, combinamos experiencias, conocimientos, pasión por el café y producimos para el mercado gastronómico salsa para carnes con cereza y mucílago de café, arequipe, yogur, cerezas con almíbar y avanzamos en el desarrollo de otros productos que permitan la generación de recursos en beneficio de una caficultura más sostenible”, señaló Serna.

 

Se trata de una iniciativa impulsada por la Federación Nacional de Cafeteros que busca llevar el 100 % de las fincas cafeteras a participar en un conjunto de prácticas que aseguren su sostenibilidad a futuro.

El proceso deberá estar culminado en 2027, cuando la agremiación cumpla sus primeros 100 años de fundada, de ahí el nombre “100-100”.

La intención es mantener una serie de buenas prácticas e incluso revisarlas y mejorarlas en el tiempo a medida que surgen nuevos desafíos, para que la producción de café se desarrolle de forma rentable y productiva, en armonía con el medio ambiente y generando desarrollo social en las comunidades dedicadas al negocio. Al mismo tiempo, el programa dará al café una ventaja competitiva frente a los demás cafés de otros países, pues actualmente los consumidores exigen saber el origen del producto, las condiciones en las que fue producido y el impacto de su producción.

El Informe de Desarrollo del Café 2019, presentado por la Organización Internacional del Café (OIC), introdujo el concepto “ingresos vivos” que se define como el ingreso anual neto requerido para que un hogar, en un lugar particular, tenga un nivel de vida decente para todos sus miembros.

La idea se inspiró en el salario digno y fue un debate que se dio en el sector de la confección. Esta metodología se ha adaptado y se está poniendo a prueba en múltiples cultivos agrícolas dominados por pequeños productores. En el sector cafetero, hay algunos esfuerzos para acoger la iniciativa, por ejemplo en Uganda.

La clave según la OIC es que una vez establecido un costo de una vida básico, pero decente en una región cafetalera, el cálculo se compare con el ingreso real que los pequeños productores obtienen en esa región en particular y se puedan hacer los ajustes necesarios para aplicar la remuneración.

 

El Centro de Columbia sobre Inversión Sostenible (CCSI, por su sigla en inglés) difundió el informe: “Garantizar la viabilidad y sostenibilidad económica de la producción de café”.

El estudio liderado por Jeffrey Sachs señala que para 2050, el 75 % de la tierra apta para la producción de café arábigo y el 63 % de la tierra para la producción de café robusta se perderán debido al cambio climático, aunque la cantidad de tierra apta restante aún será superior a la actual cantidad total de tierra con cultivos de café.

Sachs llamó la atención de la industria cafetera y de los países productores para que trabajen articuladamente para garantizar la sostenibilidad del este sector.

“Ante los actuales bajos precios y la creciente crisis climática, la actividad cafetera debe emprender grandes esfuerzos concertados para apoyar un futuro sostenible y resiliente para los productores en su conjunto”, anotó el reporte de CCSI.

Tomado de

https://www.elcolombiano.com/negocios/caficultura-del-futuro-cinco-desafios-del-cafe-para-la-proxima-decada-AK11933939

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